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Seguro de hogar: continente, contenido y cómo evitar el infraseguro

Por Dylan Stillavato7 min de lectura
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El seguro de hogar es de los pocos que casi todo el mundo tiene y casi nadie revisa. Se contrata con la hipoteca o al alquilar, se rellenan dos cifras deprisa y la póliza se renueva sola durante años. Esas dos cifras, el capital de continente y el de contenido, deciden cuánto cobras cuando pasa algo. Si están por debajo del valor real, cobras menos incluso por un daño pequeño. Si están por encima, pagas una prima mayor sin ninguna ventaja.

Este artículo explica cómo calcularlas y qué dice la Ley 50/1980, de Contrato de Seguro, sobre el infraseguro y el sobreseguro.

Continente y contenido: qué entra en cada uno

La regla práctica que usan muchas aseguradoras: si das la vuelta a la casa y lo que cae es contenido, lo que se queda es continente.

ContinenteContenido
Paredes, techos, suelos y fachadaMuebles y decoración
Instalaciones de agua, luz y gasElectrodomésticos no empotrados
Puertas, ventanas y persianasRopa, calzado y objetos personales
Cocina y armarios empotrados, sanitariosElectrónica, libros, menaje
Trasteros y garajes anejos, si la póliza los incluyeJoyas y objetos de valor, normalmente con un límite propio

Cada póliza tiene sus propias definiciones, y las condiciones generales mandan sobre cualquier regla práctica. Fíjate en dos casos frontera: los electrodomésticos empotrados y las mejoras que haya hecho un inquilino, como una cocina nueva. Si vives en un piso, revisa además si tu póliza incluye la parte proporcional de los elementos comunes y qué cubre ya el seguro de la comunidad.

Cuánto asegurar de continente

El error más común es asegurar el continente por el precio de compra o por el valor de tasación. Ninguno de los dos sirve, porque incluyen el valor del suelo y de la ubicación, y eso no se quema ni se inunda. Lo que necesitas es el coste de reconstrucción: lo que costaría volver a levantar tu vivienda con calidades similares.

Una forma de estimarlo es multiplicar los metros cuadrados construidos por un coste de construcción por metro cuadrado. Por ejemplo, para un piso de 80 m² y un coste de 1.250 €/m² (cifra de ejemplo; varía mucho según la zona y las calidades), el continente sería 80 × 1.250 = 100.000 €. Muchas aseguradoras te proponen su propio coste por metro cuadrado al hacer el presupuesto. Si tienes el informe de tasación de la hipoteca, mira si incluye un valor a efectos de seguro y compáralo con el que te proponen.

Si eres inquilino, el continente es cosa del propietario. Tú te ocupas del contenido y de la responsabilidad civil.

Cuánto asegurar de contenido

Aquí no hay atajo por metros. La forma fiable es un inventario por estancias, valorando cada cosa por lo que costaría comprarla nueva hoy si la póliza indemniza a valor de reposición, que es lo habitual en muchas pólizas para el mobiliario. Un ejemplo para una vivienda de tres dormitorios:

EstanciaValor de reposición (ejemplo)
Salón6.500 €
Cocina (electrodomésticos y menaje)5.800 €
Dormitorios7.200 €
Baño900 €
Ropa y calzado6.000 €
Electrónica3.600 €
Total contenido30.000 €

Haz fotos de cada estancia y guarda las facturas de lo más caro: si hay un robo o un incendio, te pedirán que acredites lo que tenías. Las joyas, el arte y los objetos de valor suelen tener un sublímite dentro del contenido y, por encima de cierto importe, hay que declararlos uno a uno.

El infraseguro y la regla proporcional

Hay infraseguro cuando la suma asegurada es menor que el valor real de lo asegurado en el momento del siniestro. El artículo 30 de la Ley 50/1980 dice que, en ese caso, el asegurador "indemnizará el daño causado en la misma proporción en la que aquélla cubre el interés asegurado". Es la llamada regla proporcional.

Lo que mucha gente no sabe es que se aplica a cualquier siniestro, no solo a la destrucción total.

Ejemplo de indemnización con infraseguro

Tu piso cuesta 100.000 € reconstruirlo, pero aseguraste el continente por 80.000 €. Estás asegurado al 80 %. Las cifras son un ejemplo:

SiniestroDaño realIndemnizaciónLo pagas tú
Incendio en la cocina12.500 €12.500 × 0,80 = 10.000 €2.500 €
Incendio grave90.000 €90.000 × 0,80 = 72.000 €18.000 €

Con el contenido pasa lo mismo. Si tu contenido vale 30.000 € y lo aseguraste por 18.000 €, estás al 60 %. Un robo de 4.500 € se indemniza con 4.500 × 0,60 = 2.700 €, aunque el robo sea muy inferior a la suma asegurada.

Ten en cuenta también el artículo 27: la suma asegurada es el límite máximo de indemnización por siniestro. Aunque no existiera la regla proporcional, nunca cobrarías más de lo que aseguraste.

Cuándo no se aplica

El mismo artículo 30 permite que las partes excluyan la regla proporcional, en la póliza o más tarde. En la práctica lo verás de varias formas:

  • Coberturas a primer riesgo: aseguras una cantidad fija (por ejemplo, 3.000 € para robo) y la compañía paga el daño completo hasta ese límite, sin comparar con el valor total.
  • Margen de tolerancia: algunas pólizas no aplican la regla si el infraseguro es pequeño, por ejemplo por debajo de un porcentaje fijado en el contrato.
  • Revalorización automática: muchas pólizas actualizan cada año las sumas aseguradas con un índice. El artículo 29 de la ley prevé que, si se pacta cubrir el valor pleno durante el contrato, la póliza recoja cómo se ajustan suma y prima.

Busca estas cláusulas en tus condiciones particulares. Si no aparecen, la regla proporcional se aplica tal cual.

El sobreseguro: pagar de más sin cobrar de más

El caso contrario es asegurar por encima del valor real, por ejemplo 160.000 € de continente cuando reconstruir cuesta 100.000 €. No sirve de nada:

  • El artículo 26 establece que el seguro no puede ser fuente de enriquecimiento para el asegurado, y el daño se mide por el valor del bien justo antes del siniestro.
  • El artículo 31 añade que, con sobreseguro, el asegurador solo indemniza el daño efectivamente causado. Si la casa se destruye por completo, cobras como máximo esos 100.000 €.

Lo que sí te da el artículo 31 es un derecho: si la suma asegurada supera notablemente el valor, puedes pedir que se reduzcan la suma y la prima, y la aseguradora debe devolverte el exceso de las primas. Si el sobreseguro se hiciera de mala fe por parte del asegurado, el contrato sería ineficaz.

Algo parecido ocurre si tienes dos pólizas sobre el mismo bien y el mismo riesgo: según el artículo 32, cada aseguradora paga en proporción a su suma asegurada y, entre todas, nunca más que el daño. Pagar dos seguros de contenido no duplica la indemnización.

Revisión de 20 minutos a tu póliza actual

Saca las condiciones particulares de tu seguro de hogar y comprueba:

  1. Continente: ¿la cifra se parece al coste de reconstrucción (metros construidos por coste por metro) o al precio de compra?
  2. Contenido: ¿cuándo hiciste el último inventario? Si has comprado muebles, electrónica o te has mudado a una casa más grande, probablemente se ha quedado corto.
  3. Valoración: ¿indemniza a valor de reposición o a valor real con depreciación? Cambia mucho lo que cobras por un sofá de ocho años.
  4. Regla proporcional: ¿hay coberturas a primer riesgo, margen de tolerancia o revalorización automática?
  5. Sublímites: joyas, dinero en efectivo, objetos de valor y bienes fuera de casa.
  6. Sobreseguro y duplicidades: ¿alguna suma está muy por encima del valor real? ¿Hay otra póliza que cubra lo mismo?

Si al hacer las cuentas descubres un infraseguro, pide a tu compañía que actualice las sumas antes de la próxima renovación. Si descubres un sobreseguro, pide la reducción con el artículo 31 en la mano. En los dos casos, aprovecha para pedir presupuesto a otras aseguradoras con las cifras ya corregidas: es la única forma de comparar precios de pólizas que cubren lo mismo.

Preguntas frecuentes

No. El precio de compra incluye el suelo y la ubicación, que no se destruyen en un incendio. El continente se asegura por lo que costaría reconstruir la vivienda, que suele ser bastante menos que su valor de mercado.

Este artículo tiene fines exclusivamente educativos e informativos y no constituye asesoramiento financiero, fiscal, legal ni de inversión personalizado. Las condiciones de productos financieros citadas son orientativas y cambian con el tiempo; verifica siempre la información directamente con la entidad o fuente oficial correspondiente antes de tomar una decisión económica. Consulta nuestra metodología y nuestro aviso legal.

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